Ayer después de comer me senté en un sillón para ver el telediario y así irme quedarme durmiendo la siesta. En seguida comenzó mi mente a navegar por rincones incomprensibles hace años, al ver la búsqueda en un basurero de la pequeña Marta, inmediatamente el recuerdo de la niña Mari-luz, de tantas y tantas niñas "desaparecidas", maltratadas, masacradas, asesinadas después de cometer los más bajos e indecentes instintos, también recordé que una pg. Web de contenido pedófilo, fue visitada doce millones de veces, esto es demasiado ¿el mundo está enfermo?, si me atrevería a decir que muy enfermo y como no se trate esta enfermedad  no sé lo que podrá suceder ya habéis visto al llamado carcelero  en Austria las monstruosidades que hizo, algo está pasando y no sé que es, pero algo muy grave está pasando en el planeta tierra, porque para todo esto que está pasando no hay ni posibles palabras para poder describirlo. Por otro lado nos encontramos con el hambre en África, con escenas de niños que se les nota todas las costillas y el vientre hinchado, cientos de miles de personas huyendo de guerras ,y aquí sí, motivadas por intereses económicos, África gasto en armamento una cantidad igual a la ayuda que todos los países depositan en este continente, casualidad no.  Qué grado de desesperación tendrán estas personas que apuestan con la muerte que llegaran a las costa españolas en un puto cayuco, y cuantos no pierden esta apuesta y se quedan en el mar para siempre, esto tiene que ser una desesperación total, la miseria total, la falta de horizontes, el avasallamiento de el hombre por el hombre, y para acabar con ellos va el santo padre y les dice que de condón nada de nada, que se infectan todos de Sida que el condón es pecado, demasiado Sr. Papa, demasiado, ha estado Vd. Que se ha salido. Otra cosa dañina pero que muy dañina es la que está sucediendo con los mercados económicos en donde todos los índices apuntan de una manera clara a la extremada y desmesurada ambición del hombre que no tiene límites como habéis podido comprobar una locura sin límites que arrastro consigo las economías del mundo. Increíble señores pero muy cierto.  Si a alguien he ofendido, no le pido perdón porque entonces es uno de ellos y yo no, quizás porque no tuve oportunidad, sino a lo peor seria también.